escrito por: David Gómez | Editor
Que tienen Facebook, que tienen chat, que permiten ver Gmail o ver Twitter. Ya es imposible elegir un celular con la actual invasión de smartphones. Hasta hace un tiempo atrás estos teléfonos inteligentes eran exclusivos del sector corporativo, pero tras el quiebre que produjo el iPhone, son deleite de todo tipo de usuarios. Ya son varios los que fuera del trabajo prescinden de la compu y gestionan su vida online desde la palma de su mano.
El quiebre. El antes y el después que marcó Apple, no se debe atribuir al aparato en sí, sino a la puerta que abrió para el desarrollo de aplicaciones de todo tipo. Estos programas, que van desde sencillas agendas a otros que permiten navegar en internet con funciones de realidad aumentada y geoposicionamiento, le han dado a los smartphones tantos nuevos usos como los que tiene un computador portátil o de sobremesa.
Los más jóvenes lo usan para chatear con Messenger o actualizar su estado en las redes sociales; otros chequean su mail; los padres se los prestan a sus hijos en las salas de espera; para los viajes largos en el bus, son un buen centro de entretenimiento, ya sea para ver una peli o jugar; en el coche se acomoda como navegador GPS; y los profesionales lo utilizan como un complemento para realizar todo tipo de tareas. Cuando uno llega a su casa, la compu no se necesita.
Nuevos usos. Es notable cómo la adopción de tecnología es un proceso en el que nuevas prácticas se van incorporando y ganando terreno por sobre otras. Un artículo de The New York Times señaló que el uso de los smartphones ha crecido 25% en ese país, impulsado por las personas que están en búsqueda de empleo: le da conectividad en todo lugar y la oportunidad de responder al instante los compromisos que le van surgiendo en su proceso de búsqueda.
Otro ejemplo de la irrupción de los smartphones en áreas que no son exclusivas de la conversación; sucede en su uso como navegadores GPS. Los europeos, en particular, son los que más están aprovechando esta ventaja. Al menos es lo que se desprende de un estudio de comScore, que señalaba que el uso del celular para navegación en el auto creció un 68% en 2010 respecto al año anterior, llegando a un total de 21,1 millones de consumidores.
Invasión global. Este crecimiento es mundial. De acuerdo a un informe reciente de la consultora Gartner, el número de celulares inteligentes vendidos en todo el mundo aumentó 49% en lo que va de 2010 respecto al año anterior (54,3 millones de unidades). Esto ha hecho que los smartphones representen el 17,3% de las ventas del mercado de teléfonos móviles.
Y este éxito de ventas ha ayudado a que la navegación web desde el móvil haya crecido considerablemente. En concreto, según un estudio de adMob, el tráfico en internet desde dispositivos móviles aumentó en un 193%, entre febrero de 2009 y febrero de 2010. A su vez, estos tienen una cuota del 48% del tráfico del total de los navegadores.
Por casa. En tanto, aunque las operadoras no revelan el dato, se calcula que en Uruguay hay poco más de 10 mil usuarios de iPhone, y puede que lleguen al doble los usuarios de teléfonos Blackberry, ya que lleva mucho más tiempo en el mercado uruguayo.
A su vez la serie N de Nokia también se ha hecho cierto hueco en Uruguay (el N97 por mencionar uno de los modelos), mientras que Ancel logró colocar el Samsung Omnia a una porción interesante de sus clientes corporativos.
Lo que falta para que haya más smartphones en Uruguay es que se contagie la oferta local de la mundial, donde las operadoras por los contextos de incertidumbre están poniéndolos a precios muy accesibles. Ahora, en la plaza hay una interesante oferta con Blackberry y otra con Samsung, pero son terminales de gama media.
Lo otro que necesitamos desde acá es tener acceso a más aplicaciones para los smartphones. Con iPhone hay más de 50 mil opciones disponibles.
A paso más lento, el resto de los competidores también crea sus propias tiendas de aplicaciones: Google para su sistema operativo Android, BlackBerry, Nokia y también Palm. Más rezagados están LG y Microsoft con programas para sus Windows Phones. Pero solo es cuestión de tiempo.
© David Gómez | 2010 | Nota originalmente publicada en El Observador






