escrito por: David Gómez | Editor
En abril de 2009 veía la luz AKA, un proyecto digital y cultural que nació en la mente de Santiago Alonso. Ese mismo año, la iniciativa ganó el segundo premio en el concurso “Emprendedores en Cultura y Nuevas Tecnologías”, entonces se pudo actualizar con nuevas propuestas. Ahora, con más de un año de vida, esta revista electrónica hace punta en su sector y ya va por la cuarta entrega. Sobre esto estuvimos consultando a Alonso, de quien publicamos algunas preguntas que le realizamos.
En palabras de su creador, “AKA es un espacio virtual de integración cultural y colaboración creativa que se propone crear un ámbito multimedia, donde talentosos artistas de diversas disciplinas puedan presentar sus trabajos y compartir sus ideas con el resto del mundo, creando nuevos canales de comunicación creativa internacional”.
En sí se trata de una revista, de publicaciones bimensuales en formato digital, que busca mostrarle al mundo lo nuevo de la producción de las industrias creativas del Uruguay, cerrando un poco la brecha existente entre los creadores y los consumidores.
Desde marzo de este año, junto con la actualización de la web, se incluyó la que puede considerarse la primera videoteca digital nacional, en donde se pueden encontrar más de 40 videos de directores nacionales abarcando cortometrajes, animaciones y videoclips. También se sumó un blog con colaboradores varios, donde difunden artículos, artistas y piques del exterior.
Actualmente en AKA hay un equipo de cuatro personas: Santiago Alonso (dirección, edición de contenido & diseño), Santiago Decarlini (edición), Lucia Milans (redacción) y Kako (web). Y la respuesta del público ha sido muy buena, según evaluó el fundador de este proyecto que se mete en el poco explorado mercado cultural.
¿Cuándo fue tu inmersión dentro del sector tecnológico-cultural?
Siempre me sentí atraído por ambos mundos. Mi padre trabajaba en electrónica y desde temprana edad tuve contacto con las computadoras, por lo que desarrolle un gran interés por la informática que se fue ampliando a medida que crecí. Estudie dos años de “Mantenimiento y Procesamiento Informático” en el Instituto Técnico Superior-UTU, pero me aburrió enormemente y decidí abandonar el curso para meterme a estudiar diseño gráfico en la Escuela de Industrias Gráficas-UTU.
¿Cómo surgió la idea de crear AKA?
La idea de AKA surgió de una necesidad de crear un vínculo con artistas y profesionales gráficos en Montevideo, ya que no estaba muy metido en el tema y quería saber qué cosas eran las que se estaban haciendo, y quiénes las hacían. Esta idea se la presenté a Santiago Decarlini, y juntos arrancamos el proyecto.
¿Qué objetivos tiene?
El principal objetivo de AKA es ser un medio por el cual los artistas nacionales puedan difundir sus ideas y sus trabajos. Otro objetivo más ambicioso es educar el ojo del uruguayo promedio, mostrar las cosas que se están haciendo acá, y que tenga presente que hay un gran mercado que necesita demanda.
¿Bajo qué fondos actúa o de donde provienen las ganancias para mantener un proyecto de estas dimensiones?
Durante los dos primeros números de la revista no contamos con ingresos de ningún tipo, y los gastos que había (dominio, hosting) salían de nuestro bolsillo. En octubre de 2009 nos presentamos al llamado en “Emprendedores en Cultura y Nuevas Tecnologías” de DICREA-DC-MEC-Ingenio-LATU donde ganamos el segundo lugar. El premio consistía en una suma de dinero para realizar el proyecto durante todo 2010. Gracias a esto actualizamos nuestra página web e incluimos la videoteca y el blog. Actualmente estamos en búsqueda de sponsors que quieran pautar en la revista.
¿Crees que está siendo pioneros en explotar un ámbito bastante desconocido en el Uruguay?
Somos la primera revista en enfocarse enteramente en el ámbito creativo uruguayo, y una de las primeras en incursionar en lo digital. Esperamos que gracias a la difusión y el consumo de la revista, puedan nacer y desarrollarse otros proyectos similares, y así hacer crecer al mercado y hacer conscientes a los mismos uruguayos –y a los extranjeros– de lo que se está haciendo.
¿Cómo ha sido la respuesta de los usuarios?
De parte del público siempre fue buenísima, y en todo momento nos sentimos apoyados. Al ser una revista digital se pierde el contacto directo entre quienes participan y quienes la crean, por lo que hemos llegado a hacer fiestas para conocernos. En marzo –fecha de estreno del tercer issue de la revista, la videoteca y el blog– llegamos a tener 4000 visitas web en treinta días.
¿Cuáles han sido y son las principales dificultades para emprender en este sector?
La principal dificultad fue la difusión del proyecto, que explico en la siguiente pregunta.
¿Cómo los ayuda el avance en el uso de redes sociales como Facebook, Twitter, Flickr, entre otros?
La selección de artistas del primer número de la revista la hicimos completamente por Flickr, ya que era el medio en donde nosotros nos estábamos moviendo pre-AKA, y fue donde empezamos a mover la idea de la revista y a tener los primeros apoyos.
La primera dificultad que encontramos fue difundir la revista. Nos enfocamos enteramente en redes sociales como Facebook, Twitter y Flickr para dar a conocer el proyecto e invitar a artistas a sumarse para próximos números; realmente nos hemos movido bien en dichas redes y hemos alcanzado un gran número de seguidores.
¿Cuáles son los planes a futuro? ¿Piensan implantar este modelo en otros mercados?
Por ahora queremos marcar fechas claras en la publicación de la revista y darle continuidad. Queremos enfocarnos en hacer crecer la videoteca y que sea la principal fuente de difusión audiovisual en Uruguay, así como encontrar más colaboradores que quieran participar en el blog.
¿El modelo de monetización es la venta de publicidad?
Si, actualmente estamos brindando espacios dentro de la revista para marcas que se sientan identificadas con la propuesta y el PO de la revista.
¿Cómo ves el consumo de medios gráficos en Uruguay? ¿Lo crees viable?
Hoy en día hay muchísimo consumo gráfico/visual más que nada gracias a internet y por la facilidad en cuanto acceso e inmediatez y Uruguay no es la excepción.
Aunque más allá de que hay muchísimos artistas ahí afuera, moviéndose y difundiendo su trabajo, que el estado tiene los Fondos Concursables (entre otros concursos) para hacer posible muchísimas ideas que sin un capital inicial no podrían existir y la carrera en Gestión Cultural recientemente implementada, nos da un panorama favorable para el consumo gráfico y cultural de los próximos años en Uruguay.






