Por David Gómez | Editor
El motivo era “sentar en una misma mesa” a la industria IT, el gobierno y la academia para pensar juntos una estrategia país para los próximos 10 años. Se contrató a un asesor de negocios para moderar, que trajo aire fresco, aunque no dejó a todos contentos. Pero lo importante es que se logró que el debate se instale entre las empresas que integran la Cámara de Tecnologías de la Información (Cuti), y con una alta participación. Ahora, el sector, que todavía necesita vitaminas para seguir creciendo, discute si se queda como está o trasciende el mercado tecnológico con un modelo parecido al chileno, exitoso por la prestación de servicios de externalización de procesos de negocio (Business Process Outsorcing, BPO).
Los problemas
La industria IT local no está mal, pero pasa por un momento “sensible”. Algunas de las empresas sufrieron los coletazos de la crisis en EEUU. La competitividad de Uruguay se ha equiparado con la de otros mercados, derivado de la caída del dólar, el aumento en términos globales de los salarios internos y la falta de exoneraciones (han perdido la exoneración del IRPF y no aplican para la Ley de Promoción e Inversiones). Cada año nacen hasta 100 nuevos emprendimientos tecnológicos que necesitan apoyo en sus primeras etapas, y digamos que existe, pero hasta cierto grado.
Con este panorama, la Cuti no se ha quedado quieta. Entre otras iniciativas, hace unas semanas, con el apoyo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), la gremial empresarial realizó jornada de discusión y trabajo interna para comenzar a armar su nuevo plan estratégico a 10 años. También realizó una conferencia pública, que estuvo a cargo del consultor internacional Carlos Baradello, y que sirvió para reunir a un número mayor de actores aún.
Al comienzo de esa actividad, el presidente de Cuti, Álvaro Lamé, insistió en la necesidad de que se conozca más el negocio de la industria IT y de que para seguir creciendo necesita aún apoyo del gobierno. “Sigue habiendo una sensación afuera sobre lo que hace esta industria. Me preguntan seguido si el Estado ayudó. Pero este éxito se ha logrado hasta ahora, solo, con el esfuerzo, ingenio y ganas de los empresarios. Pero ahora necesitamos del gobierno para poder dar el salto”, dijo al abrir la jornada.
Objetivo alcanzado
Esa instancia logró su cometido, y ahora la Cuti está en plena elaboración de una nueva hoja de ruta. Al respecto, Irene González, gerente de la cámara, señaló que “el objetivo concreto se logró: convocamos a determinados actores referentes que queríamos sumar a este proceso. Pretendíamos que fuera un puntapié inicial para ir describiendo estrategias”.
Pero lo más importante, destacó González, es que se instaló el debate y la conversación entre los actores. “En el taller surgieron un montón de cosas. Muchas visiones, con algunos matices. Se debatió bastante. Ahora en la directiva armamos una propuesta de visión, que ya fue validada y la comenzamos a implementar con grupos de trabajo”, explicó.
Según González, una de las principales reflexiones fue sobre el foco de la industria. “Estuvimos tratando de identificar el salmón uruguayo. En Chile por ejemplo se trató de apalancar la minería con la tecnología. Entonces, lo que nos preguntamos es: ¿por qué cosa queremos ser reconocidos afuera?”.
Algunos asistentes al taller comentaron que ese debate en particular fue largo y tendido, y se pasó por momentos “bastante ácidos”. El detonante de todo el debate lo puso Baradello sobre la mesa lo que se entendió como una visión fresca sobre una de las principales tendencias que está aflorando en Latinoamérica. La propuesta en sí no cayó bien a todos; tampoco conformó el “estilo” del asesor. Para entender mejor esto, resulta beneficioso hacer un repaso de su charla.
Al principio la presentación de Baradello resultó un poco sosa. Se descansó explicando algunos conceptos sobre outsourcing, y las ventajas y beneficios del nearshoring sobre el offshoring. También hizo un repaso por algunos indicadores globales, y señaló que “fuera de lo que es transparencia y democracia, los índices de Uruguay no son muy alentadores”. Para el también vicedecano de la Escuela de Negocios de la Universidad de San Francisco, es necesario mejorar en competitividad y dejar algunas prácticas como los subsidios.
Trascender IT
Tras explicar con una diapositiva al diagrama de pirámide de valor, en la que los productos que están en la base están altamente estandarizados y lo que devuelven es insuficiente, señaló tajantemente que “la industria IT local debe dejar de hacer commodities y dedicarse a subir verticalmente en la pirámide”.
En ese sentido, “el mercado IT en outsourcing (ITO) se está aplanando. En cambio todo lo que BPO está en alza. La oportunidad para Uruguay está allí”, argumentó el consultor, para quien nuestro país debe imitar el modelo que aplicó la industria IT chilena, que apostó por brindar mayor cantidad de servicios basados en tecnología, que propiamente desarrollar nuevas tecnologías. “Lo que es BPO a Chile le ha supuesto una relación ganancias-RRHH de 2 a 1”, agregó.
Al respecto, Baradello señaló que Uruguay tiene una oportunidad inmediata en el momento en que comience la recuperación de EEUU. “Obama va a querer ser reelecto. Para ello deberá salvar la economía. Sucede que el 83% del presupuesto (US$ 300 billones) aún está intacto, y las empresas uruguayas deben ir por estos. Lo que sucede es que México, el mayor proveedor de BPO para EEUU está en la mira: por un lado todo el problema para detener la inmigración. Y por otra parte, está sufriendo que Colombia le haya exportado el negocio de la droga”, explicó.
Otras aristas
A su vez, aconsejó una inmigración calificada de mano de obra. “¿Porqué Uruguay no podría ser una ciudad destino para los europeos del este?”, se preguntó el consultor, quien además reclamó que Uruguay haya pasado por alto el tratado de libre comercio con EEUU. Al respecto, argumentó que Chile encabeza el ranking de las economías latinoamericanas debido a la gran cantidad de tratados que tiene firmados.
También comentó que algo que ha sido vital en el país trasandino fue la creación de un gran ecosistema que articula diferente tipo de organizaciones, empresas y gobierno. “Chile pasó de tener un nicho a todo un sector. Se necesita una gran cantidad de actores para que esto pueda funcionar”, arguyó. “La propuesta es tener un ecosistema con límites porosos. Ustedes ya lo hicieron con Zonamerica. Pero, ¿por qué no todo Uruguay puede convertirse en una gran Zonamerica?”, agregó.
Salto a BPO
Ahora bien, volviendo al asunto de poner el foco en BPO, el pensamiento de Baradello es la tercera voz que recibe la Cuti con la misma recomendación.
En 2009, Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), liberó un informe que también presentó en Uruguay (durante el XIX Encuentro GeneXus) en el que recomendaba a las industrias IT de la región “iniciar la transición hacia el desarrollo de una industria de servicios habilitados por Tecnologías de Información y Comunicación con prácticas de innovación”.
A su vez, recientemente un informe de la consultora Tholons, que llegó vía PACC y el BID, recomienda que la industria migre a actividades de nicho basadas en conocimiento. Propone cinco áreas que pueden funcionar: investigación y desarrollo en farmacéutica; cuidados de salud; logística remota y aprovisionamiento; educación y entrenamiento; y desarrollo de software asociado a verticales de valor.
Debate
En el taller de Cuti se trataron estos temas. Incluso se discutieron en qué nichos verdaderamente había oportunidades: se tocó la experiencia de trazabilidad ganadera con software y también de crear contenidos educativos (en este caso el debate terminó siendo si el Uruguay de hoy podría ser tomado como un referente en Educación).
Al ser consultada en concreto sobre la discusión sobre BPO, González señaló que se plantearon muchas dudas y posiciones encontradas. “Hasta ahora Uruguay logró posicionarse como desarrollador de soluciones innovadoras. Para algunos no tendría sentido pasar al modelo de BPO, ya que consideran que no tenemos escala y no se puede competir en esos nichos. Otros, en cambio, consideran que es oportuno, pues la estrategia sería centrarse en BPO de alto valor, que tiene un buen retorno y no necesita mano de obra masiva”, explicó.
Más allá de las diferencias, lo que puede desprenderse de esta última movida de la Cuti es que la industria IT local aprendió a manejarse muy bien como sector y está consciente de que debe recorrer nuevos caminos para que la máquina no se detenga.
© David Gómez | 2010 | Nota originalmente publicada en Café&Negocios de El Observador







