Por David Gómez | Editor
Netbooks. Ultraportátiles. Mininotes. Superligeras. Todavía no hay consenso en cómo llamarlas, pero lo cierto es que esta nueva categoría de PCs portátiles ha pegado fuerte. No solo revolucionaron la industria, sino que además le dieron una bocanada de aire fresco a un sector que este año sentirá el coletazo de la crisis financiera global. En tanto, los usuarios encontraron conectividad y movilidad sin que el precio suponga una barrera.
La idea de las netbooks hay que atribuírsela a Nicholas Negroponte, creador del proyecto One Laptop per Child (una laptop por niño). Éste propuso reducir la brecha digital en los países carenciados mediante un programa de conectividad que, entre otros aspectos, suponía contar con equipos de bajo costo que permitieran tareas básicas.
Cuando anunció la X-O a un precio de US$ 100 la industria del PC literalmente se rió de él. Sin embargo, al poco tiempo, el gigante Intel lanzaba el Class Mate, un ordenador más potente que la X-O y con Windows. También lo apuntó al segmento educativo, lanzando su propio programa a nivel mundial.
Paralelamente a la jugada del fabricante número uno de microprocesadores, la taiwanesa Asus, dedicada a la fabricación de componentes, lanzaba su eeePC.
El que se podría considerar el primer netbook comercial, ha tenido un éxito rotundo en todo el mundo y ha sido la gran carta de presentación para esta compañía fundada en 1989 por cuatro ex ingenieros de Acer, lo que parece paradójico, ya que estas dos marcas son las que pelean la hegemonía de este nicho a nivel global.
En números
La realidad de las ventas de netbooks ha sido la crónica de un éxito anunciado. Según datos preliminares de consultora IDC, en 2008 se vendieron en el mundo unos 10 millones de netbooks, lo que supuso un negocio de alrededor de US$ 450 millones y cerca del 7% de participación del total del mercado de portátiles. Se espera que la cifra se duplique para el año que viene. De hecho la tendencia se mantendrá, ya que –según Citigroup– para 2010 se alcanzarán los 29 millones de unidades vendidas y para el 2013 se llegará a los 200 millones de dispositivos.
El mayor éxito de las mini-notes ha sido en la región EMEA (Europa, Medio Oriente y África), donde alcanzaron el 30% de las ventas de equipos informáticos, según IDC. De esta forma los netbooks han rozado los 7 millones de unidades vendidas. Como es de esperar, el grueso del total de unidades vendidas, un 80%, corresponden al viejo continente.
Pero mientras parece que las ultraligeras no conocerán la palabra crisis, el resto del mercado de portátiles deberá soportar varios nubarrones. De acuerdo a Gartner, el último trimestre de 2008 solo creció un 1% respecto al mismo período que 2007. A su vez, para este año las previsiones de Goldman Sachs y JPMorgan es que el sector se contraiga un 14%.
En tanto, el mercado local de las portátiles recién empieza a contagiarse de la tendencia global. En conversación con Café & Negocios, Vicky Ponce, directora regional de ventas de Acer Latinoamérica, señaló que “el mercado de netbooks aún no ha tomado en Uruguay la fuerza y volumen que tiene en otros países, tales como EEUU, donde fue el producto tecnológico más vendido para navidad y se espera que también tome esta posición para el regreso a clases en setiembre de este año”.
A su vez, aseguró que “Uruguay tendrá la oportunidad de crecer en la misma proporción que el resto de los países de la región. La netbook es un producto atractivo por especificaciones y precio, considerando incluso la retracción que sufre actualmente el consumo por la crisis mundial, que lleva a los usuarios a tratar de invertir en productos de bajo costo”.
El gancho
Justamente uno de los puntos fuertes de estos PC es el precio. Antes existían notebooks del mismo tamaño, con pantallas de 11´´ o 12´´, que ofrecían la misma portabilidad de los netbooks, pero que valían casi o más que una portátil convencional. Sin embargo, hoy por unos US$ 300, el consumidor puede acceder a un equipo con una memoria de 512 mb, un disco duro de 80 gb, WiFi y Linux como sistema operativo, pero sin capacidades multimedia.
Obviamente existen ultraportátiles con mejores configuraciones, como memorias de 2 Gb o tarjetas gráficas que permiten video en alta calidad o sonido envolvente.
En Uruguay, en tanto, el precio puede incidir hasta cierta parte, ya que el costo de comprar una netbook se duplica o triplica en la mayoría de los casos. A modo de ejemplo, la eeePC de Asus se puede conseguir por alrededor de US$ 270, mientras que en la plaza local algún vendedor en Mercado Libre la ofrece a US$ 500 y en comercios instalados el precio puede llegar a US$ 650. Hoy se puede conseguir un notebook con mejores prestaciones por US$ 750.
Los usuarios
Con menos de un kilo de peso, sin lector de DVD y una pantalla que oscila entre las 7´´ y 10´´, los ultraportátiles recogen la esencia del uso de cualquier equipo convencional, pero están optimizados para la conexión a Internet desde cualquier lugar.
Lo que lo hace muy atractivo para usuarios que no requieren equipos potentes ni muchas funcionalidades, más allá de navegar en Internet o escribir un documento en Word.
Tal concepción abre la puerta a nuevos y diferentes públicos, como estudiantes o usuarios a los que hasta ahora la informática no había llegado, como personas mayores y niños. De acuerdo a Ponce de Acer, el producto también se está vendiendo muy bien entre las mujeres. Sucede que les entra perfectamente en la cartera y no tienen que andar cargando con un segundo bolso.
Segundo PC
Incluso, las netbooks se está vendiendo muy bien entre ejecutivos y profesionales que requieren mucha movilidad, y lo usan por sus características de reducidas dimensiones y peso.
Frente a esto lo que puede pasar es que haya un menor uso de de smartphones, y por tanto menores ventas de estos dispositivos que para muchos ejecutivos ocupaban el lugar de segunda computadora o respaldo para los viajes cortos.
Otros han preferido perder performance y potencia, y se han decantado por un netbook como primer equipo. El cambio también les supone la inversión de un monitor, teclado y mouse, para poder trabajar más cómodos cuando están en sus oficinas. Porque hay que reconocer que algo tan chico deja la vista cansada y una buena contractura en las cervicales.
Nuevas reglas
Más allá de lo fabuloso que resulta para el consumidor, la llegada de los netbooks cambió las reglas de juego para los fabricantes. Si bien reconocen que está siendo el motor del sector, entre estos hay consenso de que no deben canibalizar el mercado de los portátiles. No obstante, los márgenes de los fabricantes se están viendo presionados.
Sucede que durante muchos años, Microsoft e Intel (la alianza conocida como Wintel) han promovido, más allá de lo que los usuarios querían o necesitaban, la lógica de que cada año hay un chip más poderoso y nuevas aplicaciones que vuelven obsoletas a las PC.
Sobre estos cimientos, es que los constructores han basado las innovaciones de sus nuevos equipos. Las netbooks echaron todo esto por tierra. Así gigantes como HP o Dell, cuyo gran porcentaje de ganancias corresponde a PCs, han llegado tarde y están viendo ahora cómo se reducen sus márgenes.
Karma Propio
Incluso, la propia Intel tendrá que conformarse con menores ingresos. Si bien la ha pegado con su chip Atom, que usan alrededor del 70% de las netbooks, este cuesta US$ 29 frente a los modelos más caros que pueden llegar a los US$ 1.000.
Sin embargo, muchos coinciden que el más afectado de esta nueva realidad será Microsoft. De acuerdo al analista de Bloomberg, Michael Cherry, el gigante informático esperaba que los netbooks solo tuvieran buena acogida en mercados emergentes, pero la alta demanda en EEUU y Europa los tomó por sorpresa. La movida –según Cherry– obligó a la compañía a extender la vida de Windows XP, ya que en estos ordenadores funciona mejor que Vista. La jugada no estuvo nada mal.
Al ser consultado sobre el tema, Eduardo Mangarelli, gerente de Microsoft para Uruguay, señaló que a nivel mundial Windows es usado en el 80% de los netbooks. El artículo de Cherry señala un 70%. Igual así, cualquiera de las dos cifras es menor al más de 90% que la compañía ostenta en todo el mercado de los PC.
La amenaza de Linux
Para Cherry, quien cita en su artículo una caída de 8% en las ventas de Windows frente al pronóstico de un crecimiento de 10% de Microsoft, peligra el futuro de este sistema operativo en las netbooks frente al avance de Linux.
Por un lado, explica que aún Windows XP tiene un menor rendimiento que el sistema de código abierto. De hecho la propia Acer afirma que un equipo con XP demora el doble en iniciar que con Linux. Frente a eso, Magarelli explica que “la próxima versión, Windows 7, ya cuenta con excelentes opiniones y revisiones sobre su funcionamiento en netboooks”.
Pero el rendimiento es solo parte del problema, de acuerdo al mercado, equipar Linux en los netbooks tiene un costo de US$ 5, mientras que para Windows XP puede ascender hasta US$ 50 y alrededor de US$ 100 para Vista. Esto es significativo si se tiene en cuenta que se habla de equipos con un precio menor a US$ 400.
El futuro
Para los próximos cinco años, los fabricantes coinciden en que deben asegurar máxima movilidad y portabilidad, pero manteniendo el costo bajo control. Las mejoras que se pueden esperar pasan por tener más duración de batería o conexiones 3G integradas.
Ahora bien, si la premisa pasa por aumentar las prestaciones sin sacrificar la movilidad, se cumplirá un vaticinio de IDC: “Los fabricantes de PC comprenden que si quieren reducir costos, la única manera es deshacerse de Microsoft”.
Este artículo es de mi autoría y fue publicado el 15 de marzo de 2008 en el suplemento Café&negocios de El Observador. Para ver el informe en página puedes hacerlo a través de los siguientes vínculos: pag1 y pag2.






