Por David Gómez | Editor
Bajo el slogan Recuperá lo que los músicos te han quitado, AXE decidió que sus consumidores debían hacer más uso de su producto y lo convirtió en un joystick. A través axemusicstar.com los usuarios podían enfrentar su desodorante a una webcam para interactuar con un juego en el que básicamente debían hacer bailar a seis chicas en distintos niveles y estilos musicales; muy al estilo Guitar Hero.
Esto no es otra cosa que lo que se conoce como Realidad Aumentada (AR), una tecnología que está cavando fuerte de la mano de la publicidad, las aplicaciones para celulares y la industria del ocio. En otras palabras, se trata de un sistema que consigue en tiempo real incorporar información virtual a la realidad, mediante una imagen que puede ser digital o estar soportada en papel.
Los esfuerzos estaban en sumergirnos en mundos creados artificialmente mediante simuladores, pero ahora se trata de superponer contenido virtual (texto, vídeos, animaciones) directamente sobre el mundo real. Por ello la es una tendencia que tiene todos los ingredientes para convertirse en un hit tecnológico; recién ahora se le empieza a encontrar utilidad y rentabilidad.
Impulso celular
Las técnicas de RA ya se venían utilizando como complementos en la educación, en lo que puede ser una visita virtual a una ciudad o museo; también está muy asimilada en algunos sistemas militares de combate y en procedimientos médicos. A su vez, la arquitectura, la ingeniería y la agricultura le hallaron utilidad. Pero ahora fueron los celulares inteligentes (smartphones) que le vieron más posibilidades.
La popularización de estos dispositivos, que incorporan cámara de fotos, GPS, acelerómetros, brújula digital y procesadores cada vez más potentes, ha permitido que la RA llegue rápidamente al usuario de la mano de aplicaciones como Layar, el primer navegador de esta tecnología que está disponible para teléfonos con Google Android.
Layar permite, una vez que determina la posición de la persona, conocer que está enfocando con su cámara, de forma tal de mostrar sobre la imagen real que recibe puntos de interés como las casas en venta, restaurantes, tiendas con ofertas, museos, hoteles, cajeros automáticos y hospitales, entre otros. Para ello dispone de 176 capas diferentes de información creadas por desarrolladores de contenido independientes; aunque también consulta la Wikipedia cuando se trata de algún dato histórico o cultural.
Luego de Layar, surgieron otros servicios similares, como lo son Wikitude y CarFinder (ver siguiente página). Ahora gran parte de la industria, como Nokia y Apple, trabaja en el desarrollo de nuevos servicios de RA.
Soportes físicos
Los sistemas de RA también están siendo utilizados para agregar datos a soportes físicos como hojas de papel o plástico que contienen un código Bidi y en otras un código QR. Esta combinación está siendo muy usada por la publicidad –es lo que ha hecho AXE– pues abre un sinfín de posibilidades de desarrollo de ideas y formas de interactuar con el consumidor.
De hecho ya se viene trabajando en algo que todos vimos en Minority Report, en la escena en que Tom Cruise recibe en su ojo publicidad personalizada a medida que pasa ante diferentes paneles. En otras palabras, el ojo biónico está dejando de ser un concepto. En la Universidad de Washington, en Seattle, desarrollan unas lentillas de contacto con circuitos LED integrados, que se comunican por radiofrecuencia con un equipo externo. La idea es ahora trasmitir contenidos.
Sin dudas que estos sistemas de RA abrirán la puerta a numerosos servicios para el consumidor que lo conviertan aún más en un ser ubicuo. La tecnología ya está, y es sólo cuestión de desarrollar nuevos usos y combinaciones.
© David Gómez | 2009







