escrito por: Gabriel Fagúndez de los Reyes Araújo

Una de las tendencias más fuertes que dejó el 2010 fue la aparición en escena de las pantallas 3D estereoscópicas, que se valían de la división de la imagen en dos diferentes, una para cada ojo, con el objetivo de crear una sensación 3D de profundidad inigualable. Pero la necesidad de usar lentes para tener el efecto en nuestra cabeza, convertía a la tecnología en una bomba de tiempo, al punto que los analistas ya preveían su caída o reemplazo, argumentando que se trataba únicamente de una moda pasajera.
Y así fue, ya que en este último CES 2011 una de las tecnologías más mostradas fue el 3D sin necesidad de usar gafas especiales. Sin embargo, luchando en lo más alto con grandes compañías multimillonarias del mundo entero, el cineasta François Vogel se ha valido de un gran ingenio para lograr este efecto de una forma totalmente diferente a cualquier cosa que hayan mostrado las grandes empresas en el mayor evento tecnológico.
La técnica utilizada por Vogel es completamente distinta, porque afecta al usuario en lugar de la pantalla. El método funciona con cualquier monitor o televisor de 120 KHz, pero es necesario estar dispuesto a que dos dispositivos que se pegan a la frente manipulen la rapidez y la frecuencia de los parpadeos.
De acuerdo a las declaraciones de Vogel, a pesar de su apariencia, esta tecnología es cómoda, o al menos más cómoda que las gafas que hoy son necesarias. El cineasta espera poder perfeccionarla y mostrarla en CES 2012, aunque para entonces es posible que los grandes fabricantes hayan perfeccionados el 3D sin gafas sin tener que obligar a las personas a parpadear 1 millón de veces por película.
Vía | Enter.co





