escrito por: pablosansonetti
Es difícil escribir un blog de videojuegos y no hablar del gorila de 200 kilos en la habitación, ¿verdad? Estoy hablando del World Of Warcraft (WoW). Para quienes no saben de qué se trata este juego entonces una introducción es merecida.
A finales del año 2004, Blizzard Entertainment sacó a la venta el WoW, era aun título esperado y parte de su franquicia conocida de Warcraft, aunque se esperaba que fuese un buen juego (porque Blizzard es una empresa reconocida por su compromiso con la calidad) – estoy bastante seguro que nadie pensó que se iba a transformar en el éxito que hoy es.
El WoW es un juego que pertenece a la categoría de los MMORPG´s (que quiere decir: massive multiplayer online rol playing game); básicamente lo que quiere decir es que es un juego que se juega por internet y solo por internet. Para jugarlo no solo se debe tener el juego original, sino que además pagar una mensualidad para poder jugarlo (15 dólares por mes para ser exactos).
Como no podía ser de otra forma, yo me subí a este juego casi desde el primer día, un poco porque era una novedad que prometía mucho, pero sobre todo porque detrás de esta novedad estaba Blizzard que es una reconocida empresa de videojuegos que saca al mercado títulos que son lo mejor en calidad. Hoy en día, casi no hay juego que salga al mercado sin soporte multiplayer por Internet, entonces es difícil explicar por aquel entonces lo que sentí cuando estaba jugando un juego que estaba pensado únicamente para jugar por Internet.
Cree mi personaje, un elfo druida, y comencé a jugar: enseguida una persona como yo, nueva en el juego, solo que en el otro extremo del mundo me estaba preguntando si quería hacer un par de misiones con él. Desde el primer minuto con el juego pase jugando con otras personas en un mundo virtual gigantesco que estaba diseñado con ese concepto en mente. Miles de personas jugaban en ese servidor donde yo estaba, de a poco entre todos los servidores la cantidad de personas que pagan por jugar al WoW subió a alrededor de 11.5 millones (cifras del 2008). Basta hacer los cálculos para conocer cuán bien les fue: cada una de esas personas paga 15 dólares por mes para jugar. El éxito comercial del WoW lo llevo incluso a China (donde en realidad la versión del juego tiene varias modificaciones debido a cuestiones políticas).
Tuve algunos amigos que también comenzaron a jugar al WoW al principio, a pesar de que el concepto de pagar por mes para jugar era nuevo en un país acostumbrado a la piratería como lo está Uruguay, y que el ADSL no estaba tan extendido como ahora en los hogares; fueron varios quienes adquirieron una línea de banda ancha solo para jugar al WoW.
Es muy difícil explicar en un blog la profundidad del mundo de Warcraft; como existe una moneda de intercambio, la forma en que se organizan grupos de personas en el juego, las dos facciones y sus diferentes razas… pero sobre todo la evolución del juego del 2004 al presente en términos de jugabilidad y nuevas opciones in-game además de cambios en la estructura es sencillamente impresionante. Es un juego que es desarrollado continuamente desde el 2004, no ha dejado de evolucionar.
Varios dicen el juego “no se acaba nunca”, a diferencia de los demás juegos donde existe una recompensa por terminarlo y eventualmente se llega a los créditos. Uno sube de nivel hasta un máximo que Blizzard ha ido aumentando en las sucesivas expansiones pagas que además representan cambios importantes en todo el desarrollo de la historia.
Es un concepto difícil de transmitir, mi recomendación es que le den al juego una oportunidad. Entren en www.worldofwarcraft.com y pruébenlo con el free trial de 10 días.







