Por David Gómez | Editor
Cada vez más somos parte de la llamada vida U; somos parte de un mundo ubicuo. Y esto gracias a que la tecnología nos permite estar en todos lados y en ninguno a la vez. Específicamente esto es consecuencia de la movilidad. Cada vez hay conexiones en Internet en más lugares y los dispositivos son más portables: celulares que quieren ser computadoras y notebooks que pretenden ser del tamaño de un teléfono.
No obstante, la ubicuidad mantiene algunas limitaciones debido a la autonomía de los aparatos. La portabilidad entonces está condicionada a la duración de las baterías y/o a la cantidad de enchufes que uno tenga cerca.
La buena noticia es que cada vez las baterías prolongan su tiempo de carga, a fin de que uno pueda prolongar la estadía lejos del alcance de las tomas de corriente. Una de las soluciones ha sido la de buscar mejores materiales, que permitan mayor duración. El litio, además de cuidar el ambiente, cumple con tal objetivo.
A su vez, en los últimos meses han aparecido nuevas propuestas que tienen más que ver con la fuente de energía que con las baterías. En la mayoría de los casos son gadgets que se convierten en cargadores portables, para que la electricidad no falte. En esta página hacemos mostramos algunas de las propuestas que han salido recientemente al mercado; aunque algunas de ellas solo son conceptos.
Y como esto no resulta suficiente, les dejamos algunos trucos para mitigar la dependencia de enchufes y evitar un ataque de ansiedad ante el aviso de batería baja.
Ojo las pantallas
En gran parte de los dispositivos son las pantallas las que más consumen; sobre todo si el usuario es intensivo. En esos casos, la duración de la batería se hace menor a 48 horas. Y en lo que refiere a celulares con pantalla táctil, esta trabaja constantemente por la continua interacción del usuario, la iluminación, reproducción de gráficos y por ahí al rosarse en los bolsillos se activa involuntariamente.
Entonces, en el caso de los celulares, conviene evitar las imágenes de fondo de escritorio, y más si son en color (los colores más oscuros implican menos esfuerzo, lo que es menos gasto). A su vez, es bueno dejar el teléfono bloqueado. Sólo con estas medidas se puede obtener hasta un 35% más de autonomía.
En tanto, en lo que se refiere al consumo de monitores, pasa lo mismo con los de los notebooks. En estos conviene regular el brillo a solo lo necesario y teniendo en cuenta lo de los colores, convendrá un fondo de escritorio oscuro. Hay que tener en cuenta, que la mayoría de las PC portátiles al estar desenchufadas autoadministran la energía con perfiles predeterminados de uso.
Otro método para ahorrar energía en lo que refiere a las pantallas es a la hora de navegar. Si se navega y no se puede acceder a Internet mediante cable, lo mejor es evitar acceder a páginas con videos y muchas imágenes. Para esos casos los navegadores ofrecen la posibilidad de acceder a los sitios en “modo texto”. No es lo mejor, pero saca de un apuro.
Wifi y aplicaciones
Otro factor que hay que vigilar es la conectividad inalámbrica de los aparatos, o sea, el WiFi y el Bluetooth. Ambos implican un alto consumo, por esta razón, conviene que estén apagados mientras no se tengan que usar. Lo mismo corre para los smartphones que tienen esta tecnología.
En este tipo de celulares, que tienen conexión a Internet, conviene desactivar aquellas aplicaciones que no se estén utilizando, ya que en estado de reposo consumen energía. Esta lógica se aplica a los notebooks, pues sucede que cada programa abierto consume recursos de la CPU, y esta, a su vez, come energía. Incluso, en la PC se puede cerrar aquellos programas que se encuentran en la barra de sistema y se ejecutan en segundo plano.
Conectar lo necesario
Tener dispositivos o periféricos conectados a la notebook implica un consumo más ajustado. Entonces, si la batería está baja conviene desenchufar todo lo que esté en los puertos USB: ratones, teclados externos, lectores de tarjetas, pendrives y también conviene quitar los CD’s o DVD’s que estén en los lectores; el sistema tiende a leerlos periódicamente si están puestos.
Finalmente, cuando no se utilice un gadget o notebook por unos minutos conviene dejarlo en stand by o hacer que este configurada esta funcionalidad. Todo sea por ahorrar un poco de energía y no tener que tirar la batería por la ventana.
Nuevas energías
Mimar la batería
Un buen cuidado de la batería de la notebook es esencial para que esta mantenga una tasa alta de autonomía. Un cuidado deficiente puede perjudicar su capacidad, haciendo que en tan solo seis meses la reduzca a la mitad. En el caso de las portátiles conviene siempre usarlas desenchufadas hasta que tire el anuncio de batería baja, y luego de que cargue volver a desenchufarla. La clave está en desagotarla. De esa forma se acostumbra a cargar el máximo de energía siempre.







